Lenguajes artísticos
Plantearse la excelencia en la educación significa abandonar los prejuicios y valoraciones utilitaristas sin consistencia que han permitido favorecer las materias de habilidad académica frente a las creativas, para empezar a valorar cada una por su contribución al desarrollo pleno de la persona. No se puede lograr el objeto de la educación –que es conseguir que los individuos alcancen la plenitud de todas sus capacidades– si se deja de utilizar cualquiera de los instrumentos que pueden ayudar a optimizarlas.
La educación para la sociedad del milenio está enfocada en la formación permanente para construir una sociedad del conocimiento. Su objetivo es formar una sociedad de aprendizaje en la que las personas adquieran a lo largo de la vida competencias para expresarse, relacionarse, resolver conflictos, obtener conocimiento del medio físico, social y cultural, interaccionar con ellos y tener autonomía e iniciativa. La comunidad educativa parece admitir que si se alcanzan estas competencias los individuos estarán mejor capacitados para aprender a aprender y llevar a cabo sus proyectos vitales.
Los avances que han favorecido a la humanidad provinieron de personas que podían ver lo que otros no veían, planteaban nuevas preguntas y resolvían los problemas de manera innovadora. Las personas que tienen este modo de entender el mundo y de actuar en él se mueven en sistemas abiertos de respuestas múltiples. Sin embargo, la sociedad actual está atrapada en sistemas cerrados y busca respuestas únicas a problemas complejos. Es necesario encauzarnos hacia el futuro desarrollando un tipo de educación que forme a seres capaces de romper esta dicótoma. (http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-26732014000300007)
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